Grupos en situación de exclusión

Trabajo y violencia de género. El medio para recuperar la identidad perdida.

“Tu mente siempre te recuerda lo malo, lo difícil, lo negativo. Recuérdale tú a ella tu grandeza, tu pasión y tu fortaleza”

Jorge Álvarez Camacho

El año 2019, ha dejado unos datos escalofriantes sobre violencia de género. Hasta diciembre del año pasado, se han interpuesto unas 45122 denuncias y se ha cobrado la vida de 55 mujeres en España.

Pero estos datos, pasados un tiempo, quedan en cifras vacías e impersonales. Por lo que, es importante dar visibilización a las principales secuelas que se suelen dar en las víctimas de violencia de género. Esto permitiría que las empresas tomen conciencia de este grupo en situación de vulnerabilidad para ofrecerles más facilidades en las contrataciones y permitirles así la transición hacia el mundo laboral.

A día de hoy, existen varias empresas que tienen proyectos para facilitar la inserción laboral de este colectivo, aunque lamentablemente son las menos. Un ejemplo de ello es la empresa Pans and Company, que, junto a la colaboración con el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, ofrecen recursos para luchar contra el maltrato y dan facilidades a la contratación de las víctimas de violencia de género.

Para este grupo en situación de vulnerabilidad, la vida diaria no es nada fácil. Ya que, debido a la terrible experiencia por la que han pasado, suelen presentar –en muchos casos- consecuencias negativas. De entre las que destacan, las secuelas físicas –como moratones o golpes-, las secuelas cognitivas –como dificultades para concentrarse o pérdidas de memoria-, las secuelas conductuales –problemas en la negociación y en la conducta “dar y recibir”- y las secuelas emocionales –Baja autoestima, sentimientos de culpabilidad o aislamiento emocional-. Por lo que, el acceso al mundo laboral, es fundamental para ayudarles a recuperar su autoestima y su autonomía.

La Delegación de Gobierno puso en marcha en 2012 –Junto al Instituto de la Mujer y la colaboración con la Secretaria del Estado de Servicios Sociales e Igualdad-, una iniciativa que lleva en vigor desde entonces llamada “Empresas por una sociedad libre de violencia de género”. Esta iniciativa consiste en un proyecto en el que consiste en la firma de convenios con diferentes empresas para sensibilizar en el entorno laboral sobre la situación de las víctimas de violencia de género y fomentar su inserción laboral.  A modo de intermediarios en este proyecto actúan la Cruz Roja y la Fundación Integra.

De esta iniciativa, figuran unas 129 empresas –tanto públicas como privadas-, las cuales abordan distintas medidas para fomentar la contratación y la inserción de este colectivo en situación de vulnerabilidad.  De hecho, esta propuesta sigue alentando a que más empresas sigan esta iniciativa, a través del contacto Empresas-DGVG@igualdad.mpr.es.

“Empresas por una sociedad libre de violencia de género”, ya ha permitido la contratación de más de 6000 mujeres.

A modo de resumen, hay dos pasos fundamentales para mejorar la empleabilidad y la situación de este colectivo en situación de vulnerabilidad.

El primer paso: La sensibilización.

– Implicar a la plantilla en campañas de sensibilización a través de comunicados, anuncios, celebraciones o charlas

– Implicar a los clientes a través de soportes de comunicación, como voluntariados o campañas en redes sociales

El segundo paso: Medidas de inserción.

– Abrir más puestos para que sean ocupados por este colectivo en situación de vulnerabilidad

– Ayudas a las empresas para que puedan realizar más contrataciones. Por ejemplo, a través de reducciones en materia de Seguridad Social.  Sobre todo, en pequeñas Pymes que son las que presentan más dificultades a la hora de contratar a personal.

Es importante, por tanto, adquirir entre todos una actitud de sensibilización y colaboración, para mejorar el desempleo de este colectivo que ronda el 65 %.

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